Nuestra Firma

¿De dónde nace Mejía, Ardila & Asociados S.A.S.?

Vivi­mos en un país, en una región y en un mun­do de alta con­flic­tivi­dad, lo cual ha gen­er­a­do que se vea el dere­cho des­de su per­spec­ti­va clási­ca como una her­ramien­ta de gen­eración y per­pet­uación de prob­le­mas y no como una her­ramien­ta esen­cial de con­struc­ción de comu­nidad, civil­i­dad, sociedad y esta­do. La cri­sis de la jus­ti­cia en tér­mi­nos gen­erales y en par­tic­u­lar en Colom­bia, tam­bién mues­tra la pro­fun­da cri­sis del dere­cho y la aprox­i­mación a la res­olu­ción de con­tro­ver­sias.

Pre­ocu­pa­dos por dicha situación; sopor­ta­dos en el núcleo fun­da­cional, esen­cial y gen­er­ador de con­viven­cia de toda comu­nidad, la famil­ia; decidi­mos gener­ar una nue­va prop­ues­ta de asesoría y con­sul­toría inte­gral a par­tir de un nue­vo dere­cho reg­u­la­to­rio, mucho más cer­cano a evi­tar prob­le­mas jurídi­cos y judi­ciales, a través de la pre­ven­ción, el entendimien­to soci­ológi­co, socio jurídi­co y antropológi­co de la nor­ma, propen­di­en­do por el respeto por la dig­nidad humana de todos los inter­vinientes en cualquier con­tro­ver­sia gen­er­al o par­tic­u­lar. La empatía como eje prin­ci­pal de cualquier asesoría que pre­tende gener­ar real­mente val­or agre­ga­do.

Mira­do des­de otra per­spec­ti­va, podríamos enten­der tam­bién que una asesoría opor­tu­na, una capac­itación ade­cua­da, una inter­ven­ción proac­ti­va, puede gener­ar pros­peri­dad, abun­dan­cia o evi­tar pér­di­das de toda índole. Esta­mos con­ven­ci­dos que muchos de los prob­le­mas que lle­gan a las ofic­i­nas jurídi­cas y bufetes tradi­cionales bien podrían respon­der­se sin la necesi­dad de la inter­ven­ción de la jus­ti­cia o de cier­tos par­tic­u­lares con fun­ciones espe­ciales. Creemos que la edu­cación para el cam­bio pos­i­ti­vo es el camino.


Pero pre­sen­ta­do el prob­le­ma, dado un ámbito de liti­gio, tam­bién somos con­scientes de que una bue­na asesoría puede lle­var la situación a buen puer­to con el mín­i­mo de afectación para los inter­vinientes. Así que excep­cional­mente le apos­ta­mos a la rep­re­sentación judi­cial nacional o inter­na­cional, pero sí lo hace­mos, pre­tendemos actu­ar con base en prin­ci­p­ios hoy desa­pare­ci­dos de la real­i­dad region­al.

Nos despleg­amos des­de la asesoría, la con­sul­toría, la edu­cación para el cam­bio pos­i­ti­vo, la espir­i­tu­al­i­dad y los demás val­ores cor­po­ra­tivos, pues ellos mis­mos nos hacen trascen­der como famil­ia hacía la con­struc­ción de comu­nidad. Nues­tra val­o­ración por la dig­nidad humana es innego­cia­ble y nue­stro respeto por el otro tam­bién. Esa es la esen­cia de los dere­chos humanos que dan un hor­i­zonte a la labor.

Nue­stro ori­gen académi­co y la expe­ri­en­cia lab­o­ral nos han lle­va­do a un pun­to de madurez sufi­ciente para recono­cer que podemos apor­tar a la con­struc­ción de mejores espa­cios para la gen­eración de con­viven­cia. Uni­mos lo que hemos apren­di­do en el sec­tor públi­co, en el pri­va­do, a niv­el nacional, region­al e inter­na­cional con el propósi­to de apor­tar des­de la inno­vación, la cre­ativi­dad y la sen­si­bil­i­dad.